Representación ante la Santa Sede

Diplómaticos y periodistas reflexionan sobre las repercusiones del viaje del Papa Francisco a Cuba y Estados Unidos

El miércoles 30 de septiembre, numerosos miembros del cuerpo diplomáticos ante la Santa Sede  y periodistas se reunieron en Roma para reflexionar sobre las repercusiones del viaje del Papa Francisco a Cuba y Estados Unidos.

La convocatoria fue realizada por Mediatrends América - Europa, un Observatorio independiente que estudia las tendencias de la información internacional y que nació gracias a la iniciativa de algunos periodistas, analistas y expertos residentes en Roma.

En el evento, que tuvo lugar en el Hotel NH Giustiniano a pocas cuadras del Vaticano, participaron como relatores tres periodistas de renombre que han seguido desde muy cerca los viajes de Papa Francisco por el mundo.

Se trata de Valentina Alazraki, corresponsal de Televisa Messico, Francis Rocca del Wall Street Journal y Alan Holdren de Catholic News Agency, quienes hablaron del viaje del Papa a Cuba y Estados Unidos, subrayando sus momentos más significativos y formulando hipótesis sobre sus futuras repercusiones.

Los tres coincidieron en destacar su importancia histórica y en señalar que los discursos y los gestos que tuvo el Santo Padre, tanto en Cuba como en Estados Unidos, lograron desmentir a los que tratan de tirarlo por un lado o por el otro, calificándolo de progresista o conservador.

Al contrario, resaltaron que en ambas etapas de su viaje el Papa Francisco demostró saber hablar a cada persona y a cada grupo social adentro de su propio contexto y eso porque al centro de su agenda está la preocupación de establecer siempre un diálogo entre las partes. 

"En los terrenos en los que habría podido buscar la confrontación, no la buscó. Sin reivindicar, con su tono de voz tranquila, buscando la conciliación" afirmó Valentina Alarzaki.

También con respecto a los valores inegociables como la defensa de la vida y el matrimonio,  Alan Holdren  precisó que el  Papa Francisco lleva adelante el mensaje de la Iglesia,  pero evitando de centrar su discurso sobre los temas polémicos.

Por su parte, Francis Rocca reiteró que el Papa Francisco en este viaje decidió mencionar los temas sensibles "casi sin tocarlos”, pero tanto en La Habana como en la Casa Balanca e incluso los obispos estadounidenses los obispos lo han entendido perfectamente.

Se afirmó que el Pontífice, gracias a la diplomacia y la capacidad comunicativa demostrada durante este viaje, se ha acreditado definitivamente como la autoridad moral internacional de mayor peso y la voz más influyente a favor de la superación de los conflictos.

Además, se subrayó que en esta particular ocasión la primera preocupación del Papa Francisco resultó ser la de asegurarse que siga adelante el histórico proceso de reconciliación entre Cuba y Estados Unidos, que se logró poner en marcha justamente gracias a su obra de mediación.

En ese mismo sentido, se dio también una respuesta a las polémicas suscitadas por el hecho de que el Santo Padre no tuvo un encuentro con los disidentes cubanos, subrayando que al organizar dicha reunión se podrían haber compromitido los equilibrios que llevaron a empezar dicho proceso de reconciliación. 

A ese respecto, quiso intervenir el Embajador argentino ante la Santa Sede, Eduardo Valdés, quien subrayó el delicado contexto diplomático en el que se realizó la visita papal a Cuba, cuyo principal objetivo era justamente el de fortalecer el proceso de reconciliación con los Estados Unidos.

Solamente un solución positiva de ese proceso llevaría a solucionar concretamente los problemas de la Isla, precisó el Embajador Valdés, quien resaltó también la importancia fundamental que este hecho podría tenertambién para toda América Latina.

En tal sentido, cabe destacar que tampoco el Papa Juan Pablo II y el Papa Benedicto XVI mantuvieron una reunión con los disidentes cubanos en sus visitas ala isla que tuvieron lugar  en 1998 y en  2012, respectivamente.

 


 

Fondo argentino de cooperación sur-sur y triangular